Todavía es un experimento. Se puede usar: suma, resta y arma el mensaje de verdad. Lo único que no hace es mandarlo.
Fruta, verdura y huevo de rancho en tu casa. Country, La Rioja, El Uro y Carretera Nacional.
Si algo no te gusta cuando llegue, no lo pagas. Se regresa y ya.
Se paga al recibir. Efectivo, transferencia o tarjeta.
Se arma solo con lo que escojas arriba. Que se vea exactamente lo que se va a mandar es parte del trato: no hay letra chica ni un carrito que cobra sin avisar.
Es lo que hacían con Felipe y nadie se quejó. Meter una pasarela cambia una costumbre que funciona.
Una tienda en línea es una mensualidad fija más la comisión por venta. Con tickets de doscientos pesos eso se come el margen antes de empezar.
«Si hay aguacate bueno tráeme, si no, no» no cabe en un carrito, y es como pide la gente de verdad.
Iván ya contesta ahí y la señora ya escribe ahí. La página sólo tiene que hacer más rápido lo que ya pasa.
| En la pantalla | Contra qué |
|---|---|
| El dibujo arriba, no una foto | Una foto de banco de imágenes promete una fruta que no es la que va a llegar. El dibujo no promete nada que no se pueda cumplir. |
| El huevo destacado y primero | Es lo único que ya le compran. La página empieza por lo conocido y el resto se agrega de pasada. |
| Precio y unidad en cada renglón | Nadie tiene que preguntar cuánto cuesta ni esperar a que le contesten para saberlo. |
| «Si algo no te gusta, no lo pagas» | La barrera número uno de la encuesta: trece de treinta prefieren ver la fruta antes de comprarla. Esto es lo más parecido a verla. |
| El total pegado abajo | Es una compra de despensa. Saber en cuánto va sin tener que subir es la diferencia entre pedir tres cosas y pedir siete. |
| Las colonias en el encabezado | Veinticinco de treinta viven sobre el mismo eje. Decir hasta dónde llega la camioneta ahorra la mitad de los mensajes. |
Lo que está arriba es la pantalla. Para que funcione de verdad falta esto, y no es diseño: